EL CARISMA DE ROBIN WILLIAMS

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Hace un par de años recibimos una sorprendente noticia sobre la muerte de un GRAN actor de Estados Unidos, nada más y nada menos que Robin Williams; para los que no lo conocieron de lleno o medio lo ubican, les contaremos en breves palabras parte de su extensa carrera y los que siguieron sus pasos hasta ahora, ya saben de qué era capaz el buen Robin. El cine ya no es lo mismo cuando se apaga la luz de alguna estrella que marca una generación; mientras John Travolta hacia bailar a todos, Silvester Stallone le hacia al Box y Marlon Brando daba sus pocos destellos en el cine, un joven de California, dejando la carrera política en busca de un ideal se dispuso a confrontar su sueño.

En poco tiempo logra entrar curiosamente a una de las mejores academias de arte dramático en Nueva York (queremos pensar que ya venía con todo); ya preparado y con algo de experiencia decide irse a San Francisco, él iba por una carrera difícil de conquistar pero no imposible de lograr pero ¿Por qué se fue a ese estado? y no se queda en Nueva York o Los Ángeles, Robin desde los años sesenta empezó a luchar en el teatro, trabajaba, estudiaba e iba a llamados para entrar a obras de bajo presupuesto, mientras su carrera como actor daba frutos, se dedico a ser payaso de su colonia para fiestas infantiles, trabaja en un restaurante, hasta que consiguió contrato para entrar a la televisión, andaba buscando oportunidades por eso se fue para allá porque tenía mejores opciones  por recomendaciones.

Su primer papel en televisión era de un extraterrestre, que  se le aparecía de repente a un protagonista, tuvo mucho éxito la serie cada vez que estaba presente en escena, después de unas semanas se crea su propio programa con otra protagonista donde por fin pudo hacer su debut, al pasar el tiempo por temor a quedarse estancado ahí, decide irse del programa; empieza a salir a los clubes nocturnos con gran recibimiento y ahí comienza su relación con los excesos pero con una mirada fija hacia el séptimo arte, al tomar decisiones en el cine, el director ingles, Robert Altman (prestigiado director del siglo XX) lo llama para recrear en acción real la película de Popeye, que al inicio no llamó mucho la atención pero le dio bastante trabajo después, de hecho en un principio tuvo la oportunidad de hacer diferentes papeles y la comedia no era siempre lo suyo. 

Al pasar el tiempo ganó renombre y no fue hasta la película: Buenos Días, Vietnam, que logra alcanzar los cuernos de la luna, era un papel donde por primera vez pudo combinar sus dotes dramáticos y cómicos, sin lugar a dudas uno de sus mejores papales de los ochenta, aún así seguía dando presentaciones en programas nocturnos y entrevistas. Cuando iniciaron los noventa Hollywood estaba a sus pies y hacia dos películas por año, Se dedico mucho a su actuación en: La Sociedad de los poetas muertos (otro gran papel que dio mucha tela de donde cortar), Luego se dirige a trabajos más desafiantes como: pasó de ser el Genio de Aladdin, a Peter Pan de gran edad, Niño Grande en Jack, Fabricador de Juguetes, Niñera con Mrs Doubtfire, actuación que el recordó mucho a sus inicios como actor, explotando todo el potencial que tenía y Padre rebelde a su vez, fue varios Doctores, Zapatero, Vagabundo en el Pescador de Ilusiones que también decidió darle mejor énfasis a su personaje, hasta empleado de un Supermercado, en sí Robin sabía desde el principio que lo suyo era la actuación y no fue hasta en 1997 que gana el tan codiciado Oscar, y no vuelve a las contiendas de premios importantes, siendo que sus papeles más maduros y con mucho carácter empezaron de nuevo a principios del 2002 y puedo presumirles en serio, que para mi, uno de sus mejores papeles en años es como: Seymur P. en Retratos de una obsesión. Después ya no hacia tantas películas pero nunca perdió el dedo del renglón, ya hacia lo que quería y lo más importante nunca bajo de nivel ese ángel que tenía desde que inicio su carrera y ese sueño, ¡Felicidades! Donde quiera que este.


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